Una ingrata forma de comenzar este año, y este espacio de opinión.
Después del sorprendente lunes que atravesamos esta semana como país, los días posteriores han sido la declaratoria de la última oportunidad para negocios dentro del turismo y la restauración. Esta última oportunidad significa que después de pandemia y paralizaciones, existían establecimientos que buscaban con el último centavo tratar de mantenerse y apenas comenzaban a sobrevivir, así es, existían, porque hablamos de la seguridad y la guerra ahí fuera, pero hay que mencionar también los resultados que la situación provoca y ya hay varios restaurantes que han decidido cerrar sus puertas.
Ahora, cuando esta situación por lo menos permita que el comercio en los restaurantes y bares vuelva a una mediana normalidad, la última oportunidad se actualiza a quienes aún consideren poder sobrevivir los próximos meses. La mayoría de establecimientos y empresas apelan ahora a los descuentos y las rebajas buscando generar algo de ingresos para no tener que decirle el día de mañana a sus trabajadores que no tendrán para pagar sueldos o pedir a sus proveedores que aplacen el pago de sus facturas mientras ven una recuperación. Esta última oportunidad se actualiza en un par de meses más tal vez para quienes no han cerrado aún sus puertas.
Varios comentarios de amigos ajenos al gremio me hacen sentir la realidad, la gente solo ve lo que quiere ver.
“Pero ya cierran a las 22h00 y todo bien”
“Igual cerraban todos los días a las 22h00 en qué les afecta”
Estos dos comentarios me hicieron pensar, cómo continúan viendo los comensales a los restaurantes; ¿Tú que lees este espacio, tienes en cuenta lo que implica la hora de cierre del estado de excepción para los negocios?
Si crees que amerita facilidad “solo” cerrar a las 22h00 permíteme contarte.

Con el auspicio de: Restaurante Ukllana
Un restaurante funciona como todo negocio con una cadena de valor, es decir, con profesionales y productos que no operan únicamente dentro del establecimiento, no son solo el personal de cocina y servicio. También, un restaurante funciona, por lo menos los responsables, con una base de inocuidad y limpieza para que tengas la comida y el servicio más limpio durante tu visita cuando vas a comer. La limpieza por ejemplo de estos establecimientos lleva tiempo y esfuerzo, si sabes que generalmente un establecimiento cierra sus puertas a las 20h00, quiere decir que en base a la complejidad y estructura, ese establecimiento está cerrando la atención de su cocina entre 30 a 45 minutos antes de las 20h00 para mantener esta mencionada limpieza.
A esto sumemos que situaciones como estas provocan miedo, lo que se traduce en el rechazo a exponerse saliendo a comer o a divertirse, del trabajo a la casa.
Entonces con este par de ejemplos como se darán cuenta, es complejo el funcionamiento de bares y restaurantes que no solo cumplen un horario, sino una planificación, una estructura, mantienen familias de sus trabajadores a través de sus salarios, pagan impuestos y generan empleo, entre otras cosas.
Si después de esto, ya no pensamos que “solo cierran a las 22h00 y ya” habremos entendido algo y es el momento adecuado para dar la vuelta la moneda.
Acuérdate de tu hornado favorito en el mercado y hazle el gasto, acuérdate de la señora donde almuerzas regularmente y hazle el gasto, acuérdate de tu hamburguesa favorita y hazle el gasto, acuérdate de la pasta que te encanta en ese restaurante y hazle el gasto, acuérdate de ese restaurante que te ofrece conciertos y eventos todas las semanas y hazle el gasto.
Porque para serles sinceros, pueden ser las últimas oportunidades en las que tal vez puedan hacerles el gasto.