Veganismo vs omnivorismo, un dilema ético o solo diferentes estilos de vida

Vegano, vegetariano, flexiteriano, ovolactovegetariano, crudívoro, cuántos términos… eso solo por mencionar algunos porque hay muchos más. Existen tantas dietas alimentarias que tenemos de donde escoger, pero el primer término que leyeron es el que está de moda actualmente, no todos saben lo que realmente significa e involucra ser vegano de hecho lo confunden mucho con el vegetarianismo y aún así el número de personas que eligen llevar este estilo de vida sigue en aumento.

Es por eso que han llamado mi atención incidentes registrados en redes sociales suscitados en marchas veganas, supermercados y restaurantes donde se sirven productos cárnicos.  ¿La razón? un obvio rechazo entre los que comen alimentos provenientes de animales y los que no, pero para poder hablar de este tema necesitamos tener claros ciertos conceptos, empezando por el veganismo. 

Ideado por Donald Watson, el veganismo tiene su origen en la década de los 40 cuando quiso diferenciarse del vegetarianismo y hacer de su convicción un estilo de vida,  pero fueron años después que Leslie Cross publica el artículo In search of Veganism (En búsqueda del veganismo) en donde sugirió se debe entender este tema como, y cito “el principio de la emancipación de los animales de la explotación a la que les somete el hombre”, es ahí cuando la actual definición de dicha palabra tiene origen.

Según los grupos veganos, llevar este estilo de vida no es nada más que, por temas éticos, respetar toda forma de vida, es decir, manifestarse en contra de la crueldad que hay detrás de la cría y sacrificio de animales que nos proveen de alimento, por lo tanto en su alimentación tampoco se incluye ningún producto que se obtenga de animales en vida, como por ejemplo huevos o leche, alimentos básicos de una dieta que el resto del mundo considera equilibrada. Y no solo en su dieta sino en otros aspectos de la vida cotidiana como el no uso de pieles o artículos de belleza testeados en animales.

Y aunque no lo crean, la idea como tal del respeto a la vida de todos los seres vivos no es nueva, de hecho se sabe que Pitágoras abogaba por la vida de los animales y tenía una dieta que ahora conoceríamos como vegetariana.

Mientras leía sobre la vida vegana me pregunté, ¿qué es lo opuesto a ser vegano? y tras una búsqueda en internet me encontré con este término, omnivorismo, ustedes seguramente lo recuerdan de la escuela cuando nos enseñan sobre la clasificación de los animales según su alimentación, pero yo nunca había relacionado este término con los humanos, sin embargo leí a fondo lo que esta palabra significa, y sí, somos omnívoros, ya que nuestra dieta se basa en el consumo de todos los grupos alimenticios. Y por si se preguntan, no, lo opuesto de vegano no es carnívoro, adicional que nuestra dieta no se basa solamente en el consumo de carnes.

Ahora que ya hemos definido estos dos términos, les quiero contar por qué me pareció importante escribir esta columna y por qué todos deberíamos en determinado momento hablar de ellos, hace algunos meses en redes sociales ví algunos videos sobre este tema, pero dos llamaron mi atención, en el primero un grupo de veganos se para frente a una cadena de comida rápida, que ofrece en su carta hamburguesas, el grupo de personas es bastante grande y aprovechando esto no permiten que clientes ingreses con libertad para comer en el establecimiento, entonces un hombre bastante grande y podría decir molesto, se abre paso entre la multitud y amenaza con golpear a quien se interponga en su camino, después de un par de empujones logran entrar al restaurante y aún así los manifestantes no se retiran. 

Y el segundo, en el apogeo de otra marcha vegana en el estacionamiento de un centro comercial, se presenta un hombre con actitud provocativa, saca de su mochila un corazón crudo de res y empieza a comerlo frente a los molestos manifestantes que se sienten sumamente incómodos al ver como las manos y boca del hombre están cubiertos de sangre, unos segundos después dos o tres personas más se acercan y le piden que se retire, pero él alega que es un espacio público y que no hay razón para irse. En este caso ambos grupos tenían su punto, estaban en un lugar público expresando sus creencias y no hubo un enfrentamiento como tal, entonces ¿Quién tiene la razón?

Lo primero que vino a mi mente fue, ¿Qué hay detrás de estos incidentes?, ¿Por qué las personas se lo tomarían tan apecho? y es que el problema de la verdad suele ser relativa, por ejemplo, la base de los veganos es que ningún ser vivo debe sufrir para satisfacer a otro sin importar que tan “superior” este se sienta, también nos hacen reflexionar acerca de la contaminación que genera la industria de la cría de ganado que está poniendo en riesgo la vida en la tierra, y por el otro lado los que consumen carne abogan por la salud, pensando en que el ser humano necesita consumir carne para poder llevar una vida plena y defiende el derecho a consumir lo que desde siempre hemos hecho, pero ese mismo grupo ama y cuida a su mascota como parte de su familia, ahora ¿puedes reconocer el dilema de esta conversación? 

Para ir más a fondo, recordemos la campaña Save Ralph o en español Salva a Ralph, el conejo blanco de laboratorio que logró se apruebe la ley en contra de los experimentos en animales en México, y ustedes podrían decirme que no es lo mismo, sin embargo ambas industrias tiene los mismos fines (en especial financieramente hablando), me cuestionaba porque nos parecía tan cruel mirar estas imágenes pero no es igual cuando miramos el sacrificio de animales para nuestro consumo. Realmente ambas prácticas son irrespetuosas con la naturaleza y lo admito, yo como carne, me gusta, pero no puedo evitar reconocer que he pensado en si estoy en la posición correcta.

Durante mi investigación leí un reportaje que hablaba sobre cómo bajar la producción de gases invernadero producidos por las reses, en el que se mencionaba que si no estabas interesado en ser vegano pero querías colaborar con esta causa a favor del medio ambiente solo necesitas consumir carne 5 días a la semana en lugar de 7, una opción muy lógica y adicional ya puedes encontrar productos cárnicos de libre pastoreo que garantizan una vida larga y pacífica a los animales además de una muerte respetuosa, sin sufrimiento.

El respeto entre las creencias y estilos de vida de cada persona está en nuestras manos, pero tal vez ya es hora de pensar a futuro y hacer acuerdos entre nosotros para lograr una mejor relación con los seres que compartimos este mundo, personalmente concuerdo con que no somos superiores a ningún otro ser vivo y todos tenemos el derecho de vivir una vida plena y feliz, pero como seres humanos con una inteligencia más desarrollada está en nosotros encontrar herramientas que permitan este estilo de vida para todos. Y tú ? Qué piensas?

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