Buenas marcas, malos elementos

Cuando hablo de marcas me refiero a todo este trabajo que inversionistas y dueños de restaurantes enfocan física, mental y económicamente para un proyecto gastronómico, sí, toda esa plata que a veces nos olvidamos desde nuestros puestos que se invirtió para poder generar una plaza de trabajo que muchos mal ocupan, ese par de miles o en algunos casos, cientos de miles de dólares.

Entonces, si gente invierte muchas veces este patrimonio en un negocio con el objetivo de que sea rentable y tener ganancias del mismo, ¿Por qué nuestra cultura gastronómica es tan despreocupada por el servicio y los elementos que contratamos?

Es increíble a veces pensar en que muchas marcas invierten tanto para que personal incompetente y al que no le agrada su trabajo provoque tantas quejas y malas experiencias a los comensales.

Ahora el ejemplo;

Fui a comer con mi familia hace un mes a una marca de carnes en un centro comercial, al llegar me encuentro con una sola persona de servicio atendiendo todo el salón, incluso yo lo he logrado estando en operación pero sé lo complejo que es querer brindar la experiencia al 100% para el comensal sin afectarlo.

El personaje en cuestión trató de darme el mejor trato posible dentro de sus posibilidades al ser la única persona que atendía en ese momento, y parecía lograrlo. El problema comienza a surgir cuando llega más personal y de repente se llena el lugar de personas de servicio, cada una más descuidada de su trabajo que otra. Aquí comienza mi riña personal con la gente que ocupa cargos de los que no gustan y en los que no se sienten bien, si me preguntan, aquí la necesidad deja de ser una excusa cuando no te gusta tu trabajo y desempeñas de mala manera el cargo para el que te contrataron.

La orden llega tarde, no tan entendible porque si había una persona de servicio bien había 3 o 4 cocineros en línea, todo esto a vista del público. Llega mi orden y repito con énfasis que la persona que me atendió siempre fue cordial y buscó brindarme una buena atención dentro de lo posible, al dejar mi pedido veo que faltan un par de cosas, las solicito y tardan de nuevo en llegar.

Después al ver ya más personal solicito a una de las señoritas me ayuden con 2 solicitudes en distintos momentos, y fue como no hablar con nadie, mi mesero inicial tuvo que dejar su atención de ese momento para poder ayudarme.

Al final el contexto es, luego de tener una sola persona en servicio logré ver 5 o 6 que supongo ingresaban en otro horario. Estos otros colaboradores al ver que su compañero tuvo el salón solo, no tuvieron la gana de apoyarlo y que no ellos, sino la marca en la que trabajan brinde una buena experiencia a sus clientes. Dudé si existe alguna política como empresa en la que cada mesero se hace cargo de su mesa sin apoyar en caso de tener mucha gente o algo por el estilo.

Al final gestos de quemeimportismo y pésima actitud al solicitar la cuenta y que me cobren fue lo último. Tuve que poner un mensaje a la marca en redes sociales para extenderles mi queja.

Días después recibo una llamada de algún encargado que más allá de tratar de solucionar mi inconformidad siguió el manual básico de quejas, ese que usábamos en el servicio de inicios de los 2000
– Sr. Soy el Gerente tal, coménteme lo que pasó.

– Sí, quiero comentarle que después de su queja nos reunimos con el equipo a ver que pasó

– Estamos capacitándolos para que no vuelva a pasar

– Por favor visítenos de nuevo y cuando vaya avíseme para extenderle una cortesía

A simple vista la solución está resuelto, ahora les cuento por qué no, al menos en alguien a quien le preocupa el servicio de un país completo.

El momento en el que me comentan que se reunieron a ver y capacitar al personal para que no vuelva a suceder mi pregunta es la siguiente, ¿Que no vuelva a suceder qué? ¿Una mala actitud?

Es que a la gente con mala actitud no se la capacita, se la reemplaza señores. No es una parte del manual de servicio que te saltaste o que se te olvidó, es una conducta humana que no es bien vista en los salones de los restaurantes ni ayuda a generar buenas experiencias.

¿Cuántas veces han sido atendidos por gente que se nota que odia estar ahí?
!Yo muchas!

También el problema radica cuando me piden que les anticipe mi siguiente visita y ahí sí todo salga “perfecto”, cuando esa búsqueda de perfección debe existir siempre y con todo el mundo, desde una buena comunicación interna entre compañeros hasta un buen servicio al cliente.

Este espacio cuenta con el auspicio de: Restaurante Ukllana

Entones, estos malos elementos se convierten en esa piedra en zapato para las empresas que siempre buscan brindar una buena experiencia pero que terminan tan mal por el último eslabón de la cadena.

No entender cuanto tiempo y plata se invierte para un negocio de alimentos y bebidas, todos los sacrificios y retos que se toma al tener estos negocios para contratar gente que solo extienda el brazo a final de mes y busque cobrar un sueldo sin importar si su trabajo lo realizó con éxito o no es un mal que termina siendo más común de lo que parece.

Culpa de ambas partes, estoy de acuerdo, si no seguimos contratando personal incapaz de tener empatía en su lugar de trabajo para capacitarse en el área, y si no dejamos que esos cargos sean ocupados por gente capaz (no hablo solamente de aptitudes) no veré mejora en el servicio que da nuestro país en este mal general, no de todos, pero general.

Que no se nos olvide que así como la búsqueda de la vida lo hacemos desde los cargos que ocupamos, la búsqueda y continuidad de esos mismos cargos pueden depender del buen o pésimo desempeño que tengamos.

No tan buen provecho.

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